Un grupo de científicos de los Estados Unidos están elaborando una “mapa de carreteras interplanetario“, para que las próximas misiones espaciales puedan recorrer el Sistema Solar sin necesidad de utilizar combustible para impulsarse. Estas rutas conectan entre si diferentes Puntos de Lagrange, postulados hace más de dos siglos, y permitirían aprovechar las fuerzas gravitatorias de los planetas para reducir de forma dramática el costo de los viajes espaciales.
Afortunadamente, los juegos independientes siguen dando de qué hablar y el último ejemplo de este suceso es gracias a un equipo de desarrollo español que fue eliminado de una empresa mayor y decidieron comenzar un ambicioso proyecto. Aquella idea hoy se convirtió en Rotor’scope: El Secreto de la energía infinita, una aventura que entrega una misteriosa trama mezclada con puzzles para jugadores expertos con una nueva mecánica de tablero giratorio que cambia constantemente.
El mundo demanda cada día mayor cantidad de energía, y parece que Japón está decidido a proporcionársela. Un consorcio de empresas de ese país, liderado por Mitsubishi Electric Corp y IHI Corp, ha tomado al toro por las astas e invertirá unos 15,000 millones de euros para construir una planta de energía solar espacial, capaz de abastecer de energía electricidad a 294,000 hogares. A pesar de las dificultades que plantea un proyecto de estas características, los empresarios japoneses son optimistas y creen que pueden tener lista la central solar espacial para el año 2030.
Dos matemáticos estadounidenses proponen una teoría que acaba de un plumazo con el concepto de “energía oscura”, ese factor indeterminado que explicaría la expansión acelerada del universo pero que se esconde bajo la alfombra a pesar de haberse encontrado algunas evidencias de su existencia. Se trata de una teoría que nos hace imaginar el cosmos como un estanque donde tiramos una piedra y las ondas concéntricas serían las causantes de que observemos esas aceleraciones de las estrellas hacia el exterior. Tiene sus pegas pero resulta refrescante encontrar nuevas opiniones.
Cuando nos ausentamos de casa siempre es bueno poseer un sistema que se encargue de administrar el encendido de las luminarias. Construir un interruptor crepuscular es bastante sencillo: a partir de fotocélulas y relés, o comprando los módulos que ya vienen preparados para tal fin. Hoy sumaremos una nueva aplicación a nuestra red Domótica vía RS-485 que habíamos presentado en artículos anteriores. Aprenderás algunos “tips” y, en pocos meses, ahorrarás lo suficiente como para comprarte una Wii. ¿Te lo vas a perder?